He vuelto a escribir
Tenía 19 años y escribía sobre sexo. Yo no sabía mucho sobre sexo ni sobre escribir, tampoco tenía tanto sexo, más bien hablaba sobre lo que me contaban y lo que veía. Mi columna se llamaba “Suerte de Principiante”. Yo era principiante en todo, aún lo soy, salvo en el sexo, que es en lo único en lo que realmente -secretamente- me he entrenado… tampoco tanto, ni tan en secreto. Comencé a escribirla para un intento de fanzine de la universidad en la estudiaba, pero me censuraron un párrafo en el que contaba que había despertado en una cama desconocida después de las ramadas de la Universidad del Bío Bío. Seguro no era un buen ejemplo, sobre todo para una universidad católica, pero era una experiencia cierta, no mía, pero de varias personas estudiantes, trabajadores de clase media del año 2003. En ese tiempo las ramadas de la UBB eran una ruleta rusa, algo así como el Takanakuy penquista. Qué estabas tomando realmente, era una verdad inalcanzable, no podías predecir el momento exact...

