Match Point y el Anillo de Giges

Match Point y el Anillo de Giges

(Este breve análisis de la Película Match Point de Woody Allen fue escrito en julio del 2007, para el curso Cine e imaginarios sociales)




El flemático Chris Wilton es un ex-tenista algo ambicioso, que obtiene trabajo en una acomodada academia de tenis, desde donde se le hace fácil codearse con gente “High” y escalar socialmente. Allí conoce a Tom Hewett, un joven multimillonario perteneciente a una clásica familia londinense. Tom lo integra a su hogar y le presenta a su hermana Chloe, con quien inicia un romance. Sin embargo, Chris se sienta atraído por Nola Rice, una atractiva estadounidense novia de Tom.

En la medida en que la relación de Chris y Chloe avanza hasta el matrimonio, Chris asciende de cargo en las empresas de su suegro.

Pronto Nola y Tom terminan y ésta desaparece. Sin embargo y a pesar del éxito adquirido, Chris sigue sintiendo una fuerte atracción por ella, por lo que al encontrarse con ella en una galería, la persigue hasta conseguir que inicien una relación de amantes. Mientras Chloe intenta desesperadamente embarazarse, Nola lo hace sin desearlo y pone a Chris en una encrucijada a la que nunca esperó someterse. ¿Dejaría el éxito, el estatus, la calidad de vida, por una bella mujer de quién creía estar enamorado? Entre vicisitudes, duda de su amor por Nola y no se atreve a confesarle a su esposa que le ha sido infiel. Por temor a perder los bienes adquiridos, la seguridad material y el incondicional apoyo de su suegro, decide matar a Nola.

La suerte, que lo ha acompañado hasta entonces, lo ayuda también ha realizar el crimen sin ser descubierto. Es así como sigue su vida normal aparentemente, sin el menor cargo de conciencia.

Esta sencilla trama, nada de original en cine ni en la literatura, esconde dos ejes discursivos fundamentales.

Por un lado se encuentra la caracterización del típico ciudadano occidental, que inmerso en la competitiva sociedad del libre consumo, aspira a pertenecer a la alta sociedad; pero como sabe que el mérito propio no basta, efectúa diversas artimañas para conseguirlo. Hasta las novelas venezolanas cuentan una historia similar en sus caricaturizaciones de personajes siniestros. Sin embargo, el segundo eje le entrega complicación al texto fílmico, aunque tampoco originalidad.

Se trata de un retrato de la moral occidental. Mediante el eficaz asesinato de Nola, el autor plantea el cuestionamiento ¿Quién no haría lo mismo, si supiera que no va hacer descubierto? ¿El fin justifica los medios? Y para graficar este razonamiento Allen utiliza dos imágenes claves.

En primer lugar la de la malla de Tenis y la narración explicita de la analogía entre el partido de tenis y la vida. A veces la suerte puede ser determinante en un partido y en la vida, a veces el choque de la pelota en la malla pude arruinarte o glorificarte. Entonces ya no se trata de méritos, de valores, hacer el bien para cosechar ganancias; sino de aprovechar las oportunidades.

En segundo lugar el anillo, que parece una simple analogía con la pelota en la malla, me parece una explicita intertextualidad con el mito griego “El anillo de Giges”. En dicha obra, Glaucón, discutiendo con Sócrates, le cuenta sobre un pastor que encontró un anillo con el cual podía desaparecer. El pastor, que parecía un hombre íntegro, utilizó el anillo para seducir a la reina, conspirar contra el rey y finalmente transformarse en el soberano. Con esto Glaucón le plantea a Sócrates que no existe hombre alguno que no haría el mal, para conseguir fama y fortuna si supiera que no va a recibir castigo.

La idea del anillo de Giges se ve reforzada en la escena en que Chris repasa, “Crimen y Castigo, junto con un “Manual de Cambridge para leer a Dostoievsky”. Además de ofrecer una segunda intertextualidad, la obra de Dostoievsky, simboliza por su contenido -conocido universalmente- la reflexión sobre la moral heterónoma, y presenta la interrogante ¿existe realmente una conciencia que sufra las culpas de cometer un acto inmoral?. En mi opinión y a juzgar por la utilidad que el protagonista le asigna al libro (que lejos de evaluar su mensaje, lo usa como señuelo, para impresionar a su interlocutor, su suegro) la idea de Allen es presentar el texto como un elemento de discusión y no plegarse a su discurso. De hecho tiende más a defender la postura de Glaucón, que la de Sócrates o de Dostoievsky.

Podría considerarse entonces que esta idea, de que el hombre es por naturaleza malo y sólo lo frena la certeza de que existe una ley que lo castigará en caso de rompa la norma, viene a justificar la moral heterónoma formal, presente en la sociedad occidental y por lo tanto es el discurso ideológico implícito, puesto que es esta idea la que sirve a los intereses de quienes sustentan los modelos de producción imperantes. No obstante, creo que Woody Allen va más allá de eso y presenta un protagonista no del todo malo, no del todo culpable, sino uno más inmerso en un sistema que sostiene la competencia y el ascenso como valores finales.

Este sistema, representado en el filme, sustenta en una paradoja gigantesca. Por un lado incita a competir despiadadamente, por que si no “eres alguien en la vida” el medio tiene el derecho a destruirte (cómo en el caso de Nola, que presionada por la reacción de pueblo natal, en el caso de que vuelva con las manos vacías, es decir sin haber logrado el éxito, es capaz de hacer cualquier cosa). Pero que por otro lado, posee medios para reprimirte, en caso de que te pases de la raya y accedas al éxito a través de medios ilícitos, que atenten contra los derechos de los otros.

Pero en este mundo, en que la libertad es más importante que la igualdad, ¿hasta que punto esas normas, están impregnadas realmente en la esencia del sistema? hasta que punto el sistema pretende realmente que estas normas sean respetadas, cuando su desacato es absolutamente funcional al fin último? En otras palabras, el despiadado sistema posee esas leyes y normas como “chapa”, para hacer creer que así se mantiene controlado el caos, que produciría dejar al malvado hombre a su libre albedrío. Cuando la verdad es que quien puede pasar por sobre los derechos de otros, sin ser castigado, no lo debe pensar dos veces, simplemente debe hacerlo. Y eso sí que es lo correcto, porque el fin último, el valor fundamental, no es el bien común, sino el bienestar, el éxito y el ascenso personal. Y los poderosos, los que si tienen el anillo de Giges, efectivamente así lo hacen.

El efecto final de Filme de Allen, es múltiple: Podría leerse como una justificación a la ley del más fuerte, cómo se muestra en el sueño del detective, donde Chris da entender que cualquier cosa se permite si sirve al fin máximo del más fuerte, en este caso él. Pero por otro lado, el hecho de que le protagonista no reciba castigo, podría generar en el público la sensación de repudio contra el abuso de poder, que según el filme, parece tan fácil de perpretar por quiénes tienen suficientes medios económicos, pero sobre todo para quienes tiene SUERTE.

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