Teatro espontaneo: Sanarse sobre las tablas
De la mano de esta variante teatral, aunque con fines netamente terapéuticos, está el sicodrama, en la que un terapeuta trabaja con técnicas asociadas al teatro con personas que sufren de trastornos depresivos u adicciones.
Ambas son disciplinas cada vez más usadas en Chile en los ámbitos de la sicología, la pedagogía, el trabajo de grupos y el arte, donde el verdadero protagonista y dramaturgo es el público.
Un dato que alienta esta tesis: en mayo se desarrollará en Ecuador un Congreso Iberoamericano de Sicodrama, donde la delegación más numerosa será la chilena. Otro: el último Encuentro Latinoamericano de Teatro Espontáneo se realizó en Valparaíso, con cientos de asistentes y al menos una decena de compañías de todo el país.
Se trata de un fenómeno en expansión. Según el director de la Escuela de Sicodrama, Pedro Torres, es la respuesta a que durante años en Chile se vivió una deficiencia en la formación de personas que quieren trabajar con grupos y, por otra parte, a que quienes se atienden en el sistema de salud expresan la necesidad de probar otras terapias, "donde hagan algo con su cuerpo."
Catarsis, sanación y cambio
"La compañía se inicia con un rito. El director, ubicado a un costado, guía al público, buscando que emerjan ideas o historias para dramatizar. Entonces, uno de los asistentes se transforma en el narrador o autor de la escena que, libre e improvisadamente, los actores -que también pueden ser parte de la concurrencia- llevan a la acción", explica Loreto Campusano, sicóloga y miembro de la compañía de teatro espontáneo Alas. También explica que el público, convertido en narrador, al ver su historia desde afuera, siente una "síntesis poética".
No es todo. En el último acto, un coordinador incita a los asistentes a comentar lo sentido, para generar un diálogo, que será reflejado nuevamente en la actuación.
Quienes practican esta variante teatral reconocen que se trata de una experiencia difícil de describir, porque se sitúa en el límite entre la sicoterapia, las técnicas grupales y el teatro convencional.
Gloria Reyes, directora del Centro de Estudios de Sicodrama, cree que "el teatro espontáneo, por ser teatro, tiene fines estéticos, además de terapéuticos".
Torres señala que el sicodrama es efectivo en al menos un 80% de los casos y que su éxito se basa en el efecto terapéutico de los rituales de grupo, que permiten sobrellevar el dolor, la muerte, la persecución, etc. "A medida que las personas van creciendo, la sociedad las estandariza en sus roles, volviéndolas menos espontáneas, reprimidas y, por lo tanto, más neuróticas", dice Miguel Trabol, sicólogo y director de la compañía Transhumantes. De acuerdo a estos postulados, el juego, la liberación, el intercambio de roles y la comunicación con otros, hace a las personas más sanas.
Aguiar dice que el teatro espontáneo es una experiencia purificadora, cuya intención es que "ocurra una catarsis simultánea en el autor, el comediante y el espectador".
Ya sea en un consultorio, en la sede o en la calle, y usando distintas técnicas o disciplinas, espacios e historias, para Loreto Campusano hay un punto en común donde confluyen todas las experiencias: la transformación social y el empoderamiento de las personas.
TEMPORERAS ACTRICES
Usando esta herramienta, la compañía Transhumantes enseñó durante el año pasado a temporeras de tres regiones, a cuidar su salud y hacer respetar sus derechos. El Ministerio de Salud hizo una tan positiva evaluación de la intervención, que la práctica se amplió a diez regiones y a más de mil trabajadoras.
En las cuatro horas en que Transhumantes trabajaba con cada grupo de jornaleras, muchos problemas salieron a la luz: abusos, malos tratos e incluso falta de ambulancias, pero Miguel Trabol recuerda una ocasión en especial. “Alejandra (actriz) caracterizó a una jefa que amenaza con echar a una trabajadora, interpretada por una temporera participante. En medio de la escena, la jefa le pregunta el nombre a la trabajadora y súbitamente otra temporera emerge del público para defenderla: ¡También va a tener que recordar el mío!” relata. Luego, otras 20 mujeres siguieron su ejemplo gritándole a la supuesta jefa. “Las temporeras se apropiaron de una situación de abuso que sufren constantemente y la transformaron”, explica Trabol.
Al noroeste de Santiago, la compañía Batuco Bacanales ensaya en una sede comunitaria y recoge las historias en las ferias libres de los domingos, donde desarrollan el teatro espontáneo callejero. Como dice su director, Pablo Jerez, en el sitio esperpentia.cl, “la calle está llena de personajes, de situaciones, de motivos musicales, es un río donde los actores de teatro espontáneo pescan a manos llenas.”
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