De cómo el cine nos cagó
Sí, es cierto que a las mujeres las malditas películas nos cagaron la vida. Nos marcaron, nos determinaron románticamente hablando.
Generalmente me quejaba de la mala influencia de los cuentos de hadas, porque según yo eran los responsables de mantenernos buscando el “príncipe azul”, la velada perfecta o el cambio de look que te transforma de la empleada de la casa a la princesa de la fiesta.
Recuerdo que me sabia esta canción de memoria y la cantaba constantemente, aun cuando tenia como 6 años de verdad alucinaba con el principe azul, como las mujeres de 30 ( en realidad de casi todas las edades) alucinan con Mr. Big.
Pero en realidad las teleseries fueron más determinante que los cuentos de hadas (en mi época al menos).
María la del Barrio, Cara Sucia, Ángel Malo, Simplemente María, Guadalupe, Los Parientes Pobres, todas tienen algo en común. En realidad hartas cosas en común, pero la más importante mujeres pobres con hombres ricos. En mi opinión estas teleseries crearon al imaginario del hombre 2 en 1. El hombre que además de ser el “amor” es la puerta de entrada a otro estatus de vida. O sea el weon además de rico y de buenos sentimientos, trae un boleto de lotería en su bolsillo. Porque si no la hace millonaria por el simple hecho de “casarse con ella” siempre le ayuda a descubrir que sus padres verdaderos le dejaron una fortuna o que tiene un talento innato para ganar plata en tres capítulos. Lamentablemente el hombre 2 en 1 al igual que los “shampoo y acondicionador 2x1”, no funciona más que en teoría y en televisión. Los viejos ricos efectivamente se tiran a sus nanas, pero después de eso no luuuuuchan para que ellas sean aceptadas por la alta sociedad ni nada por estilo. Esto genera un problema en la realidad, cuando la pobre chiquilla proletaria, se da cuenta de que no corrió la misma suerte que la descostillada Talhía y se pregunta: Qué hice mal?
Otro caso grave es el de las comedias románticas (casi todas protagonizadas por Meg Ryan o Hugh grant) Esas mierdas si que me cagaron la infancia. El beso francés, Cuatro bodas y un Funeral, Cuando Harry conoció a Sally, en fin. El punto en común es que los protagonistas no se dan cuenta de que se aman hasta el final. ¿Y qué consecuencias trae eso? Que todas las babosas de mi generación hayamos terminado en la cama con algún amigo. Amigo de esos con los que compartíamos secretos, salíamos a tomar chelas y hablar de tonterías. De repente, en algún momento de soledad y probablemente emulando alguna escena de hollywood pensamos: ¿y por qué no? A lo mejor es el hombre de mi vida y no lo había visto… estaba frente a mi nariz y nunca me di cuenta… en fin. Con esto de la amistad con ventaja y del poceo es más fácil arrepentirse y pasar piola, sin causar mayores estragos. Pero de todas formas no es recomendable. Pareciera ser que cada vez que algo así pasa se comprueba la teoría de mi hermano: no existe la amistad entre hombre y mujer.
Pero hace poco descubrí que a pesar de que me creía más madura y menos influenciable todavía ciertas películas operan en mi, creando imágenes idílicas. Estas son más peligrosas que las hollywoodenses, por su apariencia inofensiva y contracultural, pero no lo son. Hablo de las catalogadas drama/romance, de directores europeos y sobre todo las de cine independiente. El amor en ese tipo de peliculas es más apasionado y complejo y pareciera ser más real. Pero resulta que tb. es altamente erótico, de ese erotismo elegante, sutil y dramático, que sino termina en muerte, o sufrimiento termina convirtiendo a un hombre descarriado en un devoto amante. Nada peor que las mujeres con ese síndrome de salvadora. “Es que con mi amor incondicional él cambiará” Claro en películas hermosas como la turca “Contra la pared” sucede que el atormentado y borracho protagonista, se termina enamorando de la bella protagonista y cambia su estilo de vida y no quiero contarles el final, pero siempre terminas llorando. Y ese es otro gran problema de las películas románticas del cine independiente: Te hacen pensar que no existen los finales felices. La otra posibilidad son esos amores idilicos que contienen la pasión y no se concretan ... estilo Los Puentes de Madison, pero mucho más hermosamente retrado en Con Animo de amar (tb. traducida como deseosa de amar, cuyo nombre real es Fa yeung nin wa o en ingles In de Mood For Love) Así que si no hay nada de malo en tu relación, más vale que te preocupes o le des un climax al asunto por que de lo contrario se convertirá en una comedia rosa y no es eso lo que queremos. Qué queremos. Queremos erotismo al estilo La Amante. Pasión desbordante y caótica como en Perversa Luna de Hiel. Separación angustiante, como en Los amantes del circulo Polar (o Casablanca aunque no es independiente). En resumidas cuentas el sufrimiento, el dolor el odio es proporcional a Pasión.
Casi me convenso de que es por eso, que no puedo tener un puto día tranquilo, sin celos, sin peleas, literalmente pasándome películas.
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